Una interpretación sobre la victoria de Mariano Rajoy

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28 May 2011

Las confesiones de Doctor Modesto

He dejado pasar una semana después de conocer los resultados de las elecciones autonómicas y municipales.

Las interpretaciones que he leído sobre la victoria de Mariano Rajoy me han parecido previsibles y, en la mayoría de los casos, poco imaginativas: desgaste del Partido Socialista, corrupción en Andalucía, gestión errática de Zapatero… Es decir, como si los socialistas se hubieran empeñado, con sus hechos, en perder las elecciones.

Sin embargo, no he encontrado una interpretación convincente sobre la victoria de Rajoy. Incluso, algunos han interpretado como una excepción la victoria de Francisco Álvarez Cascos en Asturias. Cascos ha sido el único que ha plantado cara a Rajoy, y le ha ganado claramente.

Decía Eric Berne, el creador del Análisis Transaccional, del que tantas veces he escrito en este Blog, que en los asuntos humanos, el ruido revela cosas más importantes que la información. Lo más importante no es lo que conscientemente queremos transmitir sino lo que, sin darnos cuenta, revelamos sobre nosotros mismos.

Cuando leí por primera vez ¿Qué dice usted después de decir “Hola?, de Berne, me llamó la atención una novela que él citaba -Las confesiones del Doctor Modesto- que Alan Harrington había publicado en 1955, nada menos. En uno de mis viajes a Norteamérica, y al no poder comprar la novela, porque estaba descatalogada, conseguí fotocopiarla. Pues bien, voy a interpretar la victoria de Rajoy a la luz de las ideas de Alan Harrington.

Ah, y para que queden las cosas claras, pienso que Zapatero ha sido un auténtico desastre. Nunca alguien con tan poca valía ha llegado tan alto. Pero que yo piense así sobre Zapatero no equivale a que considere que Rajoy es un individuo fabuloso. Ni mucho menos. Pasó por varios ministerios y no recuerdo que hiciera algo que a los españoles se nos haya quedado grabado en el recuerdo. Perdió dos elecciones generales y, sobre todo, hay un montón de asuntos sobre los que yo no le he visto pronunciarse. Y su inacción dentro de su partido ha llevado a crear nuevos problemas y a no solucionar los que había. Por eso, creo que le son aplicables algunas de las reglas del Doctor Modesto. Es más, estoy convencido de que la Comunicación Política y la Comunicación Empresarial que le han preparado sus asesores responde a las ideas de Alan Harrington.

La doctrina del Centralismo

El fracasado protagonista de la novela, un vendedor de seguros llamado Hal Hingham, pide por correo al Doctor Modesto, pagando una cantidad no muy grande de dinero, la fórmula del éxito, para convertirse en un triunfador. El Doctor Modesto le envía 30 reglas. Es la doctrina del Centralismo. (Las palabras escritas con mayúsculas son de Harrington)

Si resumo la novela, no voy a tener un espacio razonable para la interpretación. Por eso, paso a transcribir las reglas fundamentales.

1.- Puesto que tu personalidad crispa a otros y te hace desdichado, deshazte de ella.

2.- En nuestra sociedad, en nuestra época, no compensa ser tú mismo. La gente se ríe de ti y te llama extraño, incluso si eso fue culpa (defecto) de tu padre.

3.- Mira a tu alrededor y ve quién es el hombre feliz. Es justamente Como Todos los Demás. “¡Oh, ¿así esa es la forma en que hay que ser?”- tú te preguntas, y yo te digo que “sí, esa es la forma en que tú y yo debemos ser”.

4.- Tú eres una persona sensible en un mundo de Brutos. Como un débil animal, necesitas coloración protectora. Debes esconderte.

5.- El único lugar para esconderte es en el centro de la cultura de ellos. ¡Sé más corriente que ninguno!.

6.- Desde ahora en adelante NO TENGAS PERSONALIDAD.

7.- No tengas mente propia. No tengas pensamiento, opinión, hábitos, ni deseos o preferencias, ni entusiasmo, amor o miedo propios. Sé la mezcla de tus vecinos.

8.- Cuando no te quede una pizca de individualismo, nadie podrá estar en desacuerdo contigo. Una vez alcances este estado, te será absolutamente imposible ser infeliz.

9.- Te preguntas de nuevo ansiosamente: “¿Es esta la forma en que debo ser?”; y yo te digo, “sí”. ¿Qué otra posibilidad tenemos?. Por ser sensible y “diferente”, ellos nos critican. Ellos sientan la corriente del Brutalismo, y nos llaman inadaptados por no estar a su altura. Para sobrevivir, debemos ser “nadies felices”.

10.- Formaremos una masiva “nada” en el corazón de los Estados Unidos de América, y operaremos desde allí…

15.-Es el poder de la mediocridad. Nadie puede resistírsete. ¿Cómo podrían?. Tú eres la Norma alrededor de la cual sus propias vidas están planeadas. Ellos están completamente centralizados por ti. Sin saberlo, ellos quieren imitarte, porque cada uno se ve a si mismo en tu imagen, y te aman a ti como se aman a ellos mismos.

16.- El Hombre Central comprende toda una variedad de promedios, incluyendo los extremos que son los que lo forman. Así, él puede centralizar a un salvaje ermita o o al más insulso oficinista, y hacer que le amen y le compren cualquier cosa que tenga que vender. El ermita o detectará a un hermano salvaje, el oficinista responderá a la imagen de un compañero paleto. El centralista asume cualquiera de sus identidades a voluntad. Él lo hace automáticamente. Pero no tiene personalidad propia en su interior, pues ésta es la mayor condición para su felicidad.

17.- Recuerda que en ti mismo no eres nada. Ello significa que no puedes estar solo por mucho tiempo, pues entonces no tendrás nadie “quien ser”. Si no ves a la gente, te puedes perder el conocimiento y olvidar, y los vestigios de tu vieja y permanente personalidad te arrastrarán y te devolverán hacia tu primitivo estado.

18.- Date cuenta de que tu felicidad inicial no es eterna. Tendrás que practicar para mantenerla durante bastante tiempo, y mezclarte en toda clase de pueblos, antes de que puedas adaptarte fácilmente a cualquier circunstancia.

19.- Una regla te protegerá: hacer de la idea de la Posición Central una fijación. Mantén una fanática devoción del centro de todo. VIVE CENTRALMENTE. Incluso esto. Vive tan cerca como posible del centro de la ciudad. No es broma. La idea debería impregnar todo lo que hagas. Persíguela en cualquier extensión: tu posición en una fotografía de grupo, tu asiento en un autobús. Tales aparentes actos sinsentido alcanzan un reflejo dominante, por ello -incluso cuando no hay placer o sentido en hacerlo- ocuparás tu sitio en el centro, donde nada puede hacerte daño.

20.- También te digo que CREAS Y PIENSES CENTRALMENTE, es decir, no creas en nada, pero ten lealtad a cualquier causa popular de la vecindad. Y tenla precisamente en media medida, dependiendo de lo que crean tus vecinos.

21.- Si esto te molesta, iré más lejos. Te digo que nunca más tengas moral. Prepárate a hacer buenas y bonitas cosas y cosas monstruosas. Amarás a Dios cuando estés con buena gente. Pero si algún ateo entra en tu vida, no temerás el negar a Dios y brindar por la muerte de Dios con un pueblo lleno de ateos, pues tú no eres religioso y no eres ateo. Eres ambos y ninguno. Sólo eres un borracho moderado entre borrachos. O si eres un guarda de prisión, serás tan brutal como los otros. Pero puedo verte en la época de las grandes inundaciones. Cuando el ambiente (atmósfera) de la Cruz Roja esté por todos lados y las cámaras fotográficas quieran captar a héroes arriesgando sus cuellos para bajar a vecinos de lo alto de una casa, tú estarás en uno de aquellos botes con un bebé salvado en tus brazos.

23.- Ahora estás comenzando a ver las condiciones de tu felicidad, y el poder que tendrás. Pensarás en el centro y estarás preparado para deleitarte en trivialidades. Interésate en qué equipos ganan. Pasa horas comparando las clases de gasolina que vienen del mismo depósito. “Cada vez que limpias el coche llueve”, si eso es lo que cuentan los demás. Tira sal por detrás de tu hombro. Toca madera.

24.- También te comportarás centralmente. Esto significa que cada vez que hables con alguien, el aire se convertirá en un espejo. Y que cada mujer verá en ti la clase de hombre que la relaje en el momento. Ese es tu secreto. Tú relajas a la gente, a menudo -especialmente en un grupo- sin ser conscientes de tu presencia. En una fiesta eres el chico simpático consiguiendo cubitos de hielo. Estás “alrededor”, virtualmente invisible, la reunión gira sobre ti. Cuando te marchas, un gran nerviosismo puede caer sobre cada uno.

30.- Escucha, Modesto, seguro y salvo. Este es el camino al poder. ¿Te da miedo la oscuridad?. Pero hijo mío, estaremos en todas partes. Todos nosotros, haciendo que las cosas funcionen. Sólo tienes que abandonar tu personalidad. Ven conmigo, y juntos nos infiltraremos en el mundo que nos rechazó.

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1 Comentario para Una interpretación sobre la victoria de Mariano Rajoy

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José Luis Mingo

Mayo 31st, 2011 at 0:05

Felicísimo:

Brillante. Realmente brillante, tanto por haber localizado el libro de Harrington como por haber encontrado el que en la España actual puede ser su mejor paradigma

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Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

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