La teoría de las ventanas rotas

En: Comunicación Empresarial| Comunicación Política

17 Abr 2011

¿Por qué los políticos no combaten el vandalismo graffitero?

Seguro que ustedes se han planteado muchas veces la misma pregunta que yo: ¿Por qué los políticos no son capaces de dar solución al gran problema del vandalismo grafitero que inunda paredes, tiendas, polideportivos, y vallas de nuestras ciudades?

Mi respuesta es que:

a) no saben ponerse en el lugar del español que no soporta ese ambiente tan contaminado de mal gusto;

b) desconocen con qué marco mental han de enfrentarse con este problema tan desbordante y

c) no tienen voluntad de cambiar las cosas.

Respecto de a), es una característica muy general de los políticos actuales. Por supuesto que hay excepciones; pero ¡hay tan pocas…!.

Sí quiero explayarme en b).

Desde 1996, contamos con la teoría de George L. Kelling y Catherine Coles, que expusieron en su libro Fixing Broken Windows: Restoring Order and Reducing Crime in Our Communities (Arreglando Ventanas Rotas: Restaurando el Orden y Reduciendo el Crimen en Nuestras Comunidades). Tuvo un gran éxito porque el alcalde de Nueva York, Rudolf Giuliani, aplicó sus puntos fundamentales para solucionar los problemas de la gran ciudad. Consiguió que, habiendo recibido Nueva York como una de las ciudades más inseguras del mundo, durante muchos años, la entregó a su sucesor como una de las que gozaba de mayor seguridad. Nada menos. Después, los problemas sentimentales y un cáncer de próstata impidieron que Giulani fuera el candidato republicano en lugar de George Busch II.

 ¿En qué consiste la teoría de las ventanas rotas?

Es muy sencilla de explicar. Usted pasea habitualmente por una zona y un día ve una ventana rota. Si al día siguiente comprueba que no la han arreglado, es muy probable que, al tercer día, vea más ventanas rotas. Y si alguien no arregla las ventanas, al final de la semana verá usted cómo aparecen muchos más estropicios, hasta que el ambiente ofrezca un aspecto ruinoso. Lo mismo puede ocurrir con la basura que los ciudadanos o los barrenderos no recogen.

Los ya citados Kelling y Coles se plantearon cómo adelantarse a ese deterioro y cómo frenar el vandalismo. Y su propuesta es que cualquier acto vandálico, por pequeño que sea, y precisamente cuando es pequeño, no puede quedar sin respuesta. Es lo que hizo Giulani con los graffitis. Se convenció de que la mejor manera de combatir el crimen organizado es combatir los pequeños delitos. Él se centró en derrotar a los grafiteros en el metro. Organizó patrullas de pintores en las estaciones de destino de los metros y llegaron a aburrir a los grafiteros, porque éstos comprobaron que todos su trabajo por escribir o dibujar en los vagones quedaba reducido a la nada en poco tiempo. Y después de derrotar a los grafiteros, dio la batalla a los que se dedicaban a robar en el metro. Cuando los derrotó, fue a por los traficantes de droga, que merodeaban por los alrededores de los sex-shops. Y desterró a estas tiendas a las afueras de Nueva York. Y así sucesivamente…

 ¿Por qué los Alcaldes de España no se deciden a plantar cara al vandalismo grafitero?

Por lo que enunciaba en c): No tienen la voluntad de acabar con un estado de cosas que tanto perjudica a los votantes. Entonces, y ante la gran falta de credibilidad que tienen los políticos, los contribuyentes han de presionarlos. Es nuestra obligación; sobre todo cuando, como he escrito en otras ocasiones, no parten de cero. Los diputados y eurodiputados españoles están cada vez más bajo la lupa. Ya no se pueden esconder, como han venido haciendo durante muchos años. El desafío del vandalismo grafitero es un gran problema de comunicación política y de comunicación empresarial.

 Una ciudad de primera es la que derrota al salvajismo grafitero

Parece que, en la actualidad, una ciudad de primera es la que cuenta con un equipo de Primera División, porque así logra mucha visibilidad entre los españoles de las demás ciudades, pues sale todas las semanas en televisión y en los demás medios. Por tanto, el fútbol puede contribuir mucho a la comunicación política.

Pienso que podemos cambiar esa manera de valorar el rango de una ciudad. Un Alcalde inteligente, aunque sea de una de las primeras ciudades, puede convertirla en grande. Si vence a los grafiteros, claro está. Será una ciudad que hará subir mucho el ánimo, la moral de los habitantes. Y así es como podrán combatir otras conductas mucho más perjudiciales. En definitiva: la limpieza puede ser un factor muy importante en comunicación política y facilitar la victoria electoral. El secreto de los políticos consiste en durar. Y si no lo saben hacer ellos, corren el riesgo de que la limpieza se convierta en la baza fundamental de sus adversarios.

Me gustaría terminar esta entrada con el ejemplo de un político español que haya vencido a los grafiteros. Lo siento, no lo encuentro. ¿Me puede ayudar ustedes a encontrar a este mirlo blanco?

Máster Comunicación EmpresarialMáster Comunicación Política

1 Comentario para La teoría de las ventanas rotas

Avatar

Agustín Devós

Abril 20th, 2011 at 12:54

Querido Felicísimo, conozco un caso, pero no es político. Es profesor de Historia en un Instituto de un barrio sevillano de clase media baja. También es el director del Instituto. Desde que se hizo cargo, fue implacable con la cuestión, y todos los días (repito: todos los días) repintaba las paredes y tapaba o borraba cualquier graffitti que veía al llegar al centro por la mañana. Efectivamente, se cansaron antes los grafiteros que él de ordenar eso a diario. Éstos además aprendieron que no les merecía la pena garabatear allí, ya que su “obra” iba a ser muy efímera.

En The Tipping Point, Malcolm Gladwell también comenta el ejemplo de Nueva York que citas, por si alguien tiene curiosidad.

Un abrazo.

Enviar Comentarios

Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

Para saber más acerca de Felicísimo, te invitamos a visitar la sección Currículum Vitae