La crisis centrada en el yo y sus consecuencias en la comunicación empresarial

En: Comunicación Empresarial

8 Sep 2009

ANSIEDAD CENTRADA EN EL YO (ACY)

He venido analizando en este Blog la gran importancia del profesor E. E. Jennings, profesor durante muchos años de Michigan State University. Consultor de los más prestigiosos en las empresas, llegó a sintetizar su muy amplia experiencia con ejecutivos en un triángulo que representaba las tres crisis fundamentales por las que puede pensar una persona en su trabajo. Si resalto la figura de Jennings, es porque me parece que tiene escritas muchas y mejores ideas que la inmensa mayoría de los teóricos del Coaching y porque con Jennings puede mejorar mucho la comunicación empresarial. Llama a las cosas por su nombre.

Ya me he ocupado de las crisis centradas en la autoridad y en la organización, cuya manifestación más importante es la ansiedad, que ocupa actualmente el puesto de la histeria en tiempos de Freud. También he presentado las distintas posibilidades del triángulo en un grabado.

 Los dos extremos de la crisis centrada en el yo

 Al abordar la ansiedad centrada en el yo, Jennings ha identificado dos extremos:

- Cuando el yo se siente superior al directivo del que depende o a otros directivos, incluido el de máxima autoridad.

- Cando se siente superior a la organización.

Pueden darse los dos casos a la vez, pero normalmente existen ciertos ajustes que, de acuerdo con la teoría de la consistencia, hacen tolerable la existencia en la organización. Y veamos cómo empieza a sentar las bases de una comunicación empresarial que merezca tal nombre:

- O bien existe una posición favorable a la organización y desfavorable hacia la autoridad.

- O favorable a la autoridad y desfavorable hacia la organización.

Los expertos auténticos en Coaching, y no los que se apuntan a una moda por si pueden aumentar sus ingresos vendiendo humo, pueden encontrar en el triángulo de Jennings un fundamento muy serio para su trabajo y fijar criterios sobre cómo desarrollar una auténtica  comunicación empresarial.

 Identificarse o asociarse con la autoridad y con la organización

 La persona puede estar identificada, o simplemente asociada con la autoridad y la organización.

 En el primer caso, cuando se impone una separación, bien por pasar a otro trabajo, bien porque se traslada la autoridad con la que estaba compenetrada emocionalmente, surgen crisis del yo por producirse un desanclaje de las pautas emocionales. Viven las separaciones con una emoción de fracaso total, ya que la vida de la persona esta demasiado volcada hacia la organización o hacia la autoridad. ¿Verdad que los auténticos expertos en Coaching tienen aquí un terreno muy amplio para contribuir a elevar la comunicación empresarial?.

En el segundo caso, es decir, cuando la persona está simplemente asociada a la organización, no ve la separación como traumatizante si no tiene consecuencias perjudiciales para sus necesidades de seguridad. Por ejemplo, si se sigue conservando el status, el dinero, el poder. Sin embargo, cuando también falla esto, puede sobrevenir una crisis de todo el yo. Y vuelvo a preguntar: ¿Es esto terreno del Coaching o una especulación gratuita?. Creo que lo primero, y, si solucionan esa crisis, la comunicación empresarial habrá avanzado.

 Dos salidas

 Las posibilidades pueden ser varias, pero podemos destacar fundamentalmente dos:

- la de quien decide reestructurar su vida y aprovechar la ocasión que se le da para promocionarse en su lugar de trabajo, aunque sea en un puesto diferente y

- la de quien se aterroriza ante la posibilidad de recibir un impulso que no quiere.

 Una comunicación empresarial de calidad ha de reflejar esas realidades y resolver esos problemas. Y el sentido del Coaching es contribuir a una comunicación empresarial excelente. Si no, habrá que escribir coaching, no Coaching.

 Resultados de las dos situaciones fundamentales:

 - en el primer caso, la persona puede responder a las exigencias de su nuevo puesto con una promoción auténtica, o con una promoción inauténtica y convertirse en una víctima del “Principio de Peter”: alcanza su nivel de incompetencia, incluso aumentado sus ingresos. “Dame pan y llámame tonto”, sería el lema de su vida.

- en el segundo, la persona lucha por seguir en el mismo puesto, precisamente para no ser otra victima de este principio; puede tener un aspecto muy positivo, pues el individuo sabe dónde puede contribuir más a su empresa y dónde puede convertirse en un inútil bien pagado. O puede tener un aspecto muy negativo, porque acaba cediendo y consigue en su nuevo puesto su nivel de incompetencia. De esta manera, se agudizará su conflicto intrapersonal que se le había presentado cuando colocaron al individuo en una situación de cambio.

Espero haber mostrado algunos de los horizontes que la comunicación empresarial abre a quienes están interesados en convertirla en su auténtica vocación.

Máster Comunicación Empresarial

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Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

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